Dolores HidalgoDoloresHidalgo2


Desde sus inicios en el año de 1634, la vecina ciudad de Dolores fue una villa relativamente modesta formada principalmente por indígenas pobres y campesinos. Sin embargo, en 1803, el Padre Miguel Hidalgo y Costilla, fue instalado para encabezar la Parroquia de Dolores.

Por todas las cuentas el padre Hidalgo no era mucho de un clérigo, preferiendo actividades intelectuales y de negocios a los de la iglesia, pero fue un gran humanista con un profundo deseo de ayudar a sus feligreses escapar de la servidumbre. Para ello, abrió su casa para enseñarles nuevas habilidades y fundó una serie de nuevas industrias. Crecio los gusanos de seda y planto los viñedos y los olivares capacitando trabajadores locales para atenderlos. Estableció talleres de carpintería, herrería, curtido de cuero, tejidos y cerámica. Y se hizo más y más amargado con la reglas de los señores gachupines (españoles nacidos en España, que tenían prioridad jurídico y social sobre los nacidos en México) y más comprometidos con su derrocamiento.

Y asi, en la madrugada del 16 de septiembre, 1810 Dolores fue catapultado a la fama, cuando el cura Hidalgo dio su apasionado Grito de Dolores (Cry for Freedom). El arengando a sus parroquianos a derrocar a sus dominadores españoles, por medio de su improvisado “ejército” formado por hombres con machetes y utilerías de labranza y del hogar. Así empezó el largo camino para la consumación de la independencia de México, y la ciudad de Dolores fue rebautizada con el nombre de Dolores Hidalgo, Cuna de la Independencia Nacional, en honor del Cura Hidalgo. La ciudad ha ocupado desde entonces, un lugar privilegiado en la historia de México.

Pero, incluso en este año del Bicentenario, el título se sienta a la ligera, y ahí reside el gran encanto de la ciudad. Dolores Hidalgo no se da aires, y parece muy similar a otras ciudades coloniales pequeñas que salpican el campo de México. La vida sigue girando en torno a la encantadora plaza central, donde un imponente monumento a Hidalgo se eleva por encima de las Jacarandas, y jóvenes y viejos se relajan en las bancas de hierro forjado. La hermosa fachada de rosa de Nuestra Señora de los Dolores, el sitio del Grito de Hidalgo, se eleva hacia el norte.

Otros principales lugares de interés de la ciudad están todos dentro de unas pocas cuadras del Jardín, de lado a lado con los mercados peatonal y tiendas. Los tres que se deben ver por los aficionados a la historia son: Casa del Visitante - originalmente la residencia de los gobernadores españoles de Dolores (quines tuvieron la distinción de ser los primeros prisioneros de la Guerra de la Independencia), ahora se usa como casa de huéspedes para dignatarios visitantes, el Museo Municipal de la Independencia, un centro histórico lleno de arte con murales vivos y artefactos de la lucha histórica, y la Casa de Hidalgo - hogar del padre Hidalgo desde 1804 a 1810 que ahora exhibe muebles y documentos de su vida y la época.

Sin embargo, las estrechas calles otorgan también otros tesoros coloniales como la Parroquia de la Asunción, templo de la Tercera Orden o el monumento al Pípila en un pequeño parque encantador.
Todo puede ser visto en un paseo fácil por la mañana, que es una buena cosa, porque la otra principal atracción de Dolores, al menos si te gusta ir de compras, se encuentra a sólo unas cuadras de distancia. La ciudad es conocida, a través de México y de todo el mundo, por la producción de cerámica de Talavera, el legado del Padre Hidalgo. Lo que comenzó como una pequeña industria artesanal ha crecido a cientos de pequeñas fábricas y tiendas de cerámica donde se puede ver a los artistas en el trabajo y recoger algunas gangas maravillosas.DoloresHidalgo5 La variedad de artículos que produce es enorme, desde azulejo para cocina, lavabos, basureros, hasta vajillas, tibores y fuentes. Cada pieza es pintada totalmente a mano, con carácter, originalidad y lo mejor de todo, a precios accesibles.

Finalmente, los helados de Dolores son también causa de orgullo y de reputación de la ciudad. No solamente estamos hablando de los sabores tradicionales de vanilla, chocolate o nuez. Usted los puede comprar en plaza principal de sabores exóticos tal como de maíz, alfalfa, aguacate, camarón, tequila, o chicharrón. Sí, chicharrón: déjame saber cómo sabe.



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